Sumergida en un auténtico pueblo antiguo, nuestra Casa de Campo ofrece una experiencia única alejada del bullicio y los ruidos de la ciudad. Accesible solo a pie mediante un agradable paseo de 15 minutos, la llegada brinda una atmósfera mágica, perfecta para un fin de semana romántico o para quienes disfrutan de deportes de montaña alternativos. En invierno, con la nieve alta, el recorrido requiere el uso de raquetas, lo que hace que la experiencia sea aún más cautivadora.
La zona circundante es un paraíso para los amantes de la naturaleza y las actividades al aire libre. En invierno, los senderos ofrecen espléndidas oportunidades para hacer raquetas de nieve y esquí de travesía, mientras que en verano se convierten en rutas ideales para bicicletas de montaña y caminatas. Nuestra ubicación en el sendero de la Gran Traversía de los Alpes (GTA) añade un toque especial para los aficionados al senderismo, a lo largo de un trayecto que se extiende desde la frontera suiza hasta Ventimiglia.
Después de un día de aventuras, podrán relajarse y finalizar la velada con una cena amena en compañía de otros huéspedes, disfrutando de nuestra cocina casera, elaborada con sabores genuinos y tradicionales. Una estancia en nuestra Casa de Campo es un viaje hacia la autenticidad, entre naturaleza, tranquilidad y calidez.